Hace mucho tiempo, una princesa sirena llamada Lara se enamoró de un príncipe humano. Para estar con él, usó la poción de una bruja y se convirtió en humana, pero la magia tenía un precio: si no encontraba el amor verdadero, se desvanecería para siempre en espuma de mar. Ahora, 200 años después, Lara despierta en el lago Biwa con una última oportunidad para vivir y amar.